¿Cómo puede ayudar un mediador en la vacunación infantil por COVID?

 El COVID-19 ha impactado con fuerza en nuestra sociedad, poniendo a prueba el estado del bienestar donde existe y castigando las zonas donde ni siquiera lo conocen. Todos sabemos los efectos que ha tenido sobre la economía, la sociedad, el trabajo, y un largo etcétera. Ahora mismo en IurisMed fijamos la vista en un problema inmediato, donde ya se ha advertido que la mediación es la mejor salida: es el tema de la vacunación de los niños ante el inminente comienzo del curso escolar. La vacuna contra el coronavirus no es obligatoria para los menores, pero sí recomendada por la Asociación Española de Pediatría.

Dentro de una pareja siempre pueden existir controversias respecto al tratamiento de la salud de los hijos en común, que acaban solucionándose mediante el consenso de los padres. Eso mismo se pretende con las parejas separadas, antes de acudir a los juzgados, en el caso de niños a partir de 12 años según señala el artículo 86 de La Ley de Jurisdicción Voluntaria. Al no existir en España una jurisdicción especializada en Familia, Menores y Discapacidad que podría agilizar el procedimiento. Por eso, la Asociación Española de Abogados de Familia defiende el acuerdo entre los padres, ya que acudiendo a los tribunales podría demorarse hasta un año la resolución sobre la vacunación de los niños, “cuando ya haya acabado el curso y ya no tenga sentido”.

A nivel Gubernamental, se indica que “la vacunación de la COVID-19 debe considerarse a estos efectos como una vacunación de calendario oficial, pues su indicación ha sido establecida por las autoridades sanitarias”, lo que podría suponer que los centros educativos exijan a los alumnos el certificado de vacunación, para evitar riesgos. Los mismos centros sanitarios, ante la presencia de determinados síntomas, podrían someter a decisión judicial el tema de la vacunación.

Delia Rodríguez, abogada de Derecho de Familia, también señala la mediación como única opción en estos casos: “La mediación, un método alternativo de resolución de conflictos, nos está ayudando mucho a solventar problemáticas familiares surgidas a raíz de la pandemia, las cuales no pueden esperar a ser abordadas en un juzgado por las dilaciones que existen”. 

Con la mediación, se propicia el diálogo entre las partes, además del ahorro de tiempo, tan vital en este caso, y también de dinero, pues no es lo mismo afrontar las costas de un proceso judicial que las sesiones de un proceso de mediación.