Principales conflictos navideños y cómo solucionarlos

Cada uno de nosotros vivimos la Navidad de forma diferente, para algunos son unas fechas de alegría y felicidad, pero para otros estas fechas pueden suponer una fuente de conflictos personales y familiares.

En esta época pueden aflorar sentimientos como tristeza, melancolía o estrés, debido al recuerdo de alguien que ya no está, por estar lejos de casa, por tener recuerdos negativos de esta época, por tener otra religión y no celebrarla… a veces incluso se puede hablar de depresión navideña.

Problemas habituales durante la Navidad

Depresión Navideña: Es ese estado de ánimo negativo que se siente en estas fechas. No es la Navidad en sí la que provoca estos sentimientos, sino cómo cada persona interpreta sobre lo que debería tener o sentir en estas fechas. Son habituales los sentimientos de soledad, tristeza o melancolía.

Roces familiares. Los principales problemas de la Navidad suelen tener relación con nuestra familia. Pueden resurgir discusiones o resentimientos del pasado o problemas típicos entre familias como herencias, enfrentamientos entre hermanos, cuidado de familiares, etc. A veces, las familias no se reúnen al completo durante el resto del año, y es entonces cuando pueden surgir rencillas o conflictos del pasado o del presente, que podemos anotar para resolverlas en otro momento, si es posible dentro de la familia, y si no mediante una mediación familiar.

Organización de las reuniones. Un motivo de disputa habitual es la organización de las comidas, cenas o demás reuniones. En qué lugar celebrar las fiestas, con qué parte de la familia, compras navideñas, gastos, sensación de descompensación entre unos miembros de la familia que siente que aportan más que otros, regalos no equitativos entre las partes, presupuestos diferentes… esto puede generar estrés y angustia en algunas personas.

Problemas personales. Las Navidades suponen también el fin de un año y el comienzo del siguiente, esto lleva a muchas personas a hacer balance de su vida. Si el año no ha ido bien, o cómo se había planeado, también puede generar ansiedad o estrés. Directamente relacionado con los roces familiares, es el momento de pensar en si tenemos algún conflicto enquistado y en cómo podemos solucionarlo, cómo podemos usar la vía del diálogo para mejorar nuestro próximo año.

Cómo podemos superar los sentimientos negativos asociados a la Navidad

-Trazar objetivos o expectativas razonables y alcanzables, buscar ayuda de fuera si es necesario, una vez pasadas las fechas.

-No obligarse a celebrar si no apetece.

-Favorecer la flexibilidad y adaptación a las dinámicas familiares. Tener empatía con los demás.

-Recordar qué es lo importante en estas fechas. Estar abierto al diálogo, y si no es posible, aparcar los enfrentamientos planificando otro momento más idóneo.

-Guardar algo de tiempo para uno mismo.