¿Cómo pueden acceder las empresas a la Mediación?

La Cámara de Comercio de España creó no hace mucho el CEM (Centro Español de Mediación), y éste ha elaborado una guía que indica a las empresas como tienen que proceder en caso de querer acudir a la mediación, con el fin de potenciar el uso de esta.

En el siguiente enlace se enumeran los pasos a seguir: 

https://elderecho.com/iniciar-una-mediacion-civil-mercantil

Los mediadores de IurisMed ofrecemos también este servicio: 

 

Según el Llibre Blanc de Mediació de Catalunya, los casos mediables en ámbito civil y empresarial son:

-Conflictos entre empresas o empresarios individuales,

derivados de la ejecución de un contrato, la interpretación que hace cada parte de los términos contractuales (por ejemplo, una parte entiende que es válida la cláusula que limita los daños indemnizables al importe del precio del contrato, mientras que la otra entiende que no lo es y que se han de indemnizar los daños reales), o bien cuál podría ser la mejor alternativa en caso de incumplimiento de los plazos de pago.  

-Últimamente, y debido a la crisis económica, también son muy frecuentes los conflictos relacionados con el ajuste o reequilibrio de las prestaciones pactadas inicialmente a las circunstancias no previstas por las partes 

-Conflictos entre empresas y particulares, contratos de agencia y distribución –donde el agente o distribuidor son personas físicas–, acerca de si se han cumplido los objetivos mínimos de venta, si se han respetado los posibles pactos de exclusividad, si el territorio está bien atendido, si se han hecho los pagos dentro de los plazos pactados o si las inversiones específicas son idóneas,

la que afecta a la empresa con sus directivos, responsables o administradores (en casos de responsabilidad de administradores, administración desleal o fraudulenta) …

-O bien la que se plantea cuando un producto fabricado o importado por una empresa provoca un daño a quien lo está utilizando (por ejemplo, un trabajador de una compañía que utiliza este producto en su proceso productivo), en el marco de la responsabilidad por daños causados por productos defectuosos, y donde el conflicto, además de ser principalmente una discusión en términos económicos (a cuánto debe subir la indemnización por los daños causados), tiene otras vertientes, como la retirada del producto del mercado para evitar nuevos daños, o el aviso a las autoridades competentes.

Conflictos internos en empresas familiares: dos o más miembros de la familia comparten la administración y responsabilidad de la compañía, y tienen diferentes opiniones sobre las decisiones a adoptar, hay discrepancias profesionales a las que pueden añadirse problemas personales y familiares propios de cualquier familia pero que, si no son correctamente detectados y resueltos, pueden conllevar la separación de los socios o, incluso, la disolución y liquidación de la compañía, además de romper unas relaciones familiares que luego serán difícilmente reconciliables.

-Conflictos entre socios en el seno de empresas pequeñas, en términos similares a los planteados en la empresa familiar, o cuando uno de los socios, por un problema personal, reduce su dedicación personal a la compañía, pero quiere seguir recibiendo los mismos beneficios en proporción a su participación social, y el otro socio ve incrementada su carga de trabajo sin ver aumentada su retribución.O uno de los socios incurre en gastos a cargo de la sociedad que el otro no está dispuesto a aceptar (dietas, viajes, etc.).

-Conflictos entre directivos en empresas medianas y grandes, el director financiero quiere ahorrar y el de marketing invertir en publicidad, conflictos relacionados con acuerdos entre accionistas, derivados de la aprobación de determinados acuerdos sociales que son impugnados por uno o más socios, conflictos surgidos en la ejecución de proyectos empresariales comunes que no dan los resultados esperados porque una de las partes no destina todos los recursos necesarios o quiere obtener todos los beneficios al margen de la otra parte.

Conflictos sobre patentes y marcas, cuando una de las partes vulnera una patente para copiar un producto y sacarlo al mercado en beneficio propio. O cuando comercializa un producto bajo una marca propia, pero vulnerando la normativa para inducir a error al consumidor, que adquiere su producto creyendo que está adquiriendo el de su competidor.